La preparación de la superficie suele ser la parte más larga y determinante
de la operación de pintado. Una buena preparación de la superficie es
esencial para su eficaz protección y para su aspecto visual final. La
mayorÃa de los problemas que se pueden presentar más adelante son
consecuencia de una mala preparación de la superficie a pintar.
El
objetivo de preparar una superficie antes de realizar la labor de pintado
es proporcionar la máxima adhesión de la pelÃcula aplicada.
Humedecer la brocha dentro de la pintura hasta la mitad de 1a longitud de la cerda, luego retirarla y presionar suavemente sobre el borde interior del contenedor para remover el exceso de pintura. Efectuar varias pasadas ligeras sobre el área a ser pintada, ya que esto permitirá transferir buena cantidad de pintura a la superficie. Luego expandir la pintura uniformemente y con suavidad.
Nunca sostener la brocha en forma vertical. Se debe sostener en forma de lapicero, para evitar el cansancio.
La apropiada aplicación con rodillo depende de la selección del tipo de tejido y el espesor del mismo (Longitud de pelo), basándose en el tipo de pintura a ser usada y la forma o rugosidad de la superficie a ser pintada.
Rodillos de lana:
Se utilizan para pintar con pinturas al agua.
La longitud del pelo del rodillo se escoge en función de la rugosidad de la superficie. Para pintar superficies lisas hay que usar rodillos de pelo corto, y para pintar superficies muy rugosas se debe utilizar rodillos de pelo largo.
Uso de la Brocha
Calcula la cantidad de pintura que necesitas aplicar a las superficies de tu proyecto.
En primer lugar, se aconseja identificar y reparar el origen de la humedad. Para reparar la zona se debe remover toda la pintura suelta y aplicar Sellador AcrÃlico Tricolor para sellar la superficie.
Una vez seco el sellador, se debe aplicar una mano de pintura de terminación, que puede ser Látex o Esmalte al Agua Profesional con Teflon®.
Mezcle bien la pintura en el tarro antes de aplicarla. Puede utilizar un palo de madera o de plástico para revolverla.
Es importante que respete los tiempos de secado entre cada mano de pintura.
Si está utilizando pinturas base solvente, maneje éstas y los solventes que se usen para dilución o limpieza, con la debida precaución ya que contienen elementos combustibles inflamables.
Se recomienda comenzar pintando el cielorraso de la habitación o la parte más alta del muro que se va a pintar, para que las salpicaduras no manchen la superficie ya pintada. Comience desde un rincón superior con una brocha delineando la superficie que luego pintará con el rodillo.
Antes que se seque la pintura de la esquina, pasar el rodillo hacia el centro para que no se marque la lÃnea de diferencia entre la brocha y el rodillo.
Al pintar con rodillo distribuya la pintura con pasadas de ida y vuelta, levantando el rodillo al final de cada trazo, con movimientos suaves para evitar salpicaduras.
Empareje la superficie haciendo movimientos suaves de abajo hacia arriba. Observe cómo se va cubriendo la superficie para determinar cuántas manos de pintura se deben aplicar. Generalmente se aplican dos manos de pintura.